Es que no tengo tiempo. Procrastinar y Productividad

¿Cuántas veces habrás oído “no tengo tiempo”, “no doy abasto”? ¿Por qué siempre hay gente que tiene tiempo para todo y otra que no tiene tiempo para nada? Solo existe un recurso más valioso que el dinero y ese es el tiempo. El dinero puede retornar a tus manos, pero el tiempo no puede hacer retroceder.

¿Cuál es la razón de ser?

Hace algún tiempo atrás, tuve la oportunidad de asistir a un seminario de Berto Pena, creador del blog thinkwasabi y experto en productividad. Algo que me sorprendió mucho en ese rato que estuve con él es lo siguiente. Todas las personas hemos pasado por un largo aprendizaje escolar y universitario, encontrando nuestra mejor manera de sacar mayor partido a nuestros estudios, unos mejor, otros peor. Sin embargo, finalizas tus estudios universitarios y entras en una nueva etapa de tu vida, el resto de tu vida, tu vida profesional.

Es una vida completamente distinta a todo lo vivido anteriormente, nuevas reglas, compromisos, trayectoria profesional… El ser humano necesita hacer cosas repetidamente y adquirir hábitos, pero muchas veces esos hábitos no son los mejores. Tampoco le damos demasiada importancia y lo cierto es que son de extrema importancia.

Cómo dijeron muchos predecesores antes que yo, si quieres obtener buenos frutos, primero has de arrancar las malas raíces y cambiarlas por otras nuevas.

Adquiere hábitos nuevos que aumenten tu productividad. Detecta cuales son los aspectos de tu vida donde no estás sacándole el mayor partido a tu tiempo y, ¡GANA VIDA!

Vacía tu mente

Algo que aprendí de Sergio Fernández, presidente del Instituto Pensamiento Positivo es que nos obcecamos en tener muchas cosas en la cabeza y realmente no son tantas como creíamos. Un ejercicio que nos propuso a los alumnos consistía en bajar a tierra sobre un papel todas las cosas que teníamos en la cabeza. Al dejar de apuntar, veías que entre unas y otras cosas, muchas coincidían por lo que se podían eliminar. Al final no quedaban más que 10 pensamientos diferentes o menos que bloqueaban nuestra mente.

Ahora bien…

Técnicas para aumentar tu productividad

Deja de empezar, empieza a terminar.

¿Eres de esas personas que dejan las cosas a medias? ¿Cuántas tareas abres y cuántas cierras habitualmente? Este hábito consiste en poner foco a lo que estás haciendo. Tu productividad aumentará en el momento en que dejes de pensar en muchas cosas y pongas tu energía en una.

Verás que tu mente trabaja más rápido y antes de lo que creías habrás cerrado dicha tarea. Cuando hayas finalizado la tarea, coge una nueva.

No eres la única persona, el 25% de los adultos tiende a procrastinar.

Planifica tu semana.

Más vale prevenir que curar. Los domingos por la tarde son para mí un tiempo de reflexión y planificación de los acontecimientos que surgirán a lo largo de la semana. Planifica las tareas que debes realizar, lleva una agenda con los objetivos propuestos. Las personas trabajamos mejor con retos que con márgenes de tiempo. Además, haciendo esto verás que la pereza de los lunes desaparecerá. Tu cabeza ya estará capacitada para afrontar ese día.

Ley de Pareto.

¿Conoces la regla del 80/20? La ley de Pareto consiste en dar prioridad a lo más importante. Haciendo el 20% obtendrás el 80% de resultados. Si pones tu energía a comienzo de semana en las tareas más pesadas, habrás cubierto la mayor parte de trabajo haciendo que ese 80% de trabajo restante sean cosas minoritarias que podrás ir cerrando rápidamente.

Desglosa el trabajo en partes pequeñas.

¡Uff! esta tarea requiere de mucho tiempo, ¡qué pereza! Muchas cosas las dejamos en el último momento. Desglosa esa gran tarea en otras más pequeñas. Los informáticos que trabajan con metodología SCRUM, aplican este hábito frecuentemente. Dado que han de dar feedback cada día del trabajo desempeñado, cuándo afrontan una tarea de grandes dimensiones, las fragmentan en subtareas más pequeñas haciendo más fácil su desarrollo.

¿Cuán productivo eres en 24h?

Este es un ejercicio tedioso pero muy eficaz para ser consciente de cuánto tiempo dedicamos a lo que debemos y con qué frecuencia nos distraemos de nuestras obligaciones.

Abre una hoja de Excel en tu cuenta de Gmail y desde que te levantas de la cama hasta que te acuestas, anota cada cosa que hagas durante el día, hora exacta y tiempo dedicado. Realiza este ejercicio durante 3 días, una semana, lo que te haga falta y verás la cantidad de nuevos hábitos que podrás adquirir.

Hace algún tiempo hice este ejercicio y no te imaginarías la cantidad de veces que miraba el móvil en un día, hasta 40 veces y la gran mayoría simplemente para ver si tenía alguna notificación. El día que eliminé todas las notificaciones del móvil, mi productividad se disparó.

Desde pequeño he querido hacer grandes cosas en la vida aunque me costó muchos años saber lo que realmente quería hacer. Estudié informática por decisión de mis padres dado que como muchos niños, no sabía qué quería ser de mayor. Tampoco fui buen estudiante, pero siempre conservé una mentalidad emprendedora. Con el tiempo y a base de mucho trabajo, me convertí en un apasionado de las tecnologías y todo lo que conlleva el emprendimiento. Tengo un amor incondicional por aprender cosas nuevas y compartirlas con los demás. Por ello y mucho más diseñé Tecnodumis!

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