El futuro del trabajo y el trabajo del futuro

Perspectivas y futuribles

Te preguntarás cuál será el trabajo del futuro o si el trabajo que desempeñas seguirá existiendo de aquí a unos años. Desde el auge de la revolución industrial, la tecnología se ha convertido en una mezcla de entusiasmo y preocupación para muchas personas. Por un lado, propician nuestro bienestar, pero también nos hacen temer la pérdida de nuestro trabajo.

Está estimado que dentro de diez años, alrededor del 30% de los trabajos que se desempeñan en la actualidad serán sustituidos por máquinas. Esto se debe a que todos esos trabajos que realizamos de manera repetitiva, se pueden automatizar a través de distintos procesos aumentando la productividad, reduciendo la tasa de error y disminuyendo los costes. Por supuesto, existen puestos de trabajo que requieren de cierta responsabilidad o creatividad, algo que una máquina no puede realizar.

También sabemos que las últimas tecnologías, como el machine learning, internet de las cosas o Big Data están cambiando los modelos de negocio de las empresas y con la llegada del 5G, estos se producirán a gran escala.

Por otra parte, no tenemos que olvidar la inteligencia artificial. Cada día se producen nuevos avances en esta materia. Pronto no solo competiremos entre nosotros, también con máquinas. Ya lo estamos viendo en los trabajos más básicos, como cajas de bancos y supermercados, almacenes de carga y descarga, o en paquetería. De hecho, hay una invención de unos brazos cocineros que a partir de grabaciones en tu forma de cocinar y el uso de los ingredientes, con solo pulsar un botón, esta máquina te elaborará el plato que deseas. Disfruta otra vez de la comida de tu abuela, o la menestra de verduras en texturas, de Ferran Adrià.

Volviendo al tema, más que nunca la clave del éxito va a ser el factor humano, que dará más valor y sostenibilidad a la empresa, pero que será cada vez más exigente. Muchas empresas se están enfocando en los avances tecnológicos, siendo más eficientes y dejando en segundo lugar a sus empleados, su recurso más valioso y eficaz. El cerebro es el mejor instrumento que tenemos los seres humanos y este necesita un aprendizaje continuo. Tenemos la capacidad de inventar, reinventar y adaptarnos a una movilidad constante. Fabián González, en su libro “Tu marca profesional” dice lo siguiente: El aprendizaje continuo es un requisito para ser un profesional de influencia; la Marca Profesional requiere conocimientos especializados en temas de tu gusto e interés.

Profesional de influencia, desarrollo profesional individual, ¿curioso no? El crecimiento personal comienza cuando las personas sienten deseos de superación en cualquier área o momento en la vida, mientras que el crecimiento profesional se debe a la necesidad de una persona por avanzar en relación a sus destrezas y fortalezas. A nivel laboral esto se explica de la siguiente forma:

  • Superación de las expectativas laborales con reconocimiento garantizado y valoración del trabajo realizado.
  • Relacionarse afectivamente con los superiores propiciando una mejora en el ambiente laboral.
  • Asumiendo las actividades correspondientes del empleado fomenta las relaciones en la empresa y crea oportunidades de crecimiento profesional.
  • Igual que la obtención de nuevos puestos, ofrecer conocimientos y habilidades nuevas que constituyan el motor del crecimiento personal.

Desarrollo personal unido a desarrollo profesional mejora la satisfacción en el trabajo.

En el ámbito laboral, existen otros factores que requieren cambios importantes. Peter Thomson, profesor de la Henley Business School y autor del libro “Future work”, nos habla de que las empresas siguen aplicando prácticas de la época industrial a patrones de la era de la información. En un mundo de individuos en red y emprendedores autónomos, las empresas siguen gestionadas mediante sistemas jerárquicos de cadena de mando. En esta era nos enfrentamos a grandes cambios en nuestra manera de vivir y de trabajar. Esto se debe a que la revolución que hemos vivido en una década, supone tantos cambios como la revolución industrial en un siglo. Los factores que impulsan esta avalancha de cambios son el trabajo inteligente o flexible, y la creciente demanda de equilibrio entre vida profesional, personal y satisfacción en el trabajo. Para que esto funcione, requiere una revolución en la gestión.

Los trabajadores más jóvenes, no encuentran sentido al presencialismo en las empresas. Antiguamente era necesario tener las personas en un mismo lugar, pero gracias a internet, ese problema se puede solventar desde cualquier lugar. La solución a este problema está a punto de cambiar gracias al trabajo inteligente.

Con el trabajo inteligente, los directivos tendrán que depositar la confianza en sus empleados, decidiendo estos cuándo y dónde trabajar, con horarios flexibles. Las personas creativas realizan mejor su trabajo fuera de horario, en lugares que sean de inspiración para ellos.

Medir el rendimiento y no el tiempo dedicado al trabajo.

El trabajo del futuro será cada vez más autónomo, dando el cumplimiento del trabajo por parte del empleado, pero teniendo más libertad para ejercer su trabajo.

Acerca del autor «Víctor García de Paredes»

Desde pequeño he querido hacer grandes cosas en la vida aunque me costó muchos años saber lo que realmente quería hacer. Estudié informática por decisión de mis padres dado que como muchos niños, no sabía qué quería ser de mayor. Tampoco fui buen estudiante, pero siempre conservé una mentalidad emprendedora. Con el tiempo y a base de mucho trabajo, me convertí en un apasionado de las tecnologías y todo lo que conlleva el emprendimiento. Tengo un amor incondicional por aprender cosas nuevas y compartirlas con los demás. Por ello y mucho más diseñé Tecnodumis!

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